M.Sc.Patricia Oliva Barboza

blog cicde 27 08b


Empezó siendo una “pregunta desesperada” así tal cual, de esas preguntas eternas que nunca se detienen. ¿Cómo te atreves? es el título de un proyecto paralelo que mi compañera investigadora y artista escénica Luchi Pérez y yo hemos venido construyendo juntas.

Iniciando el proceso creativo de una puesta en escena.[1] nos reencontramos para pensar cómo llevar a escena la muerte, las muertes de todas. Hicimos una pausa reflexionamos y nos preguntamos: ¿Cómo llevar a escena los femicidios?, de este proceso de escritura colectiva surgen dos textos[2] pero no fue suficiente para la dimensión de la pregunta.

Optamos por enfrentarnos al patriarcado apuntándole directo para pedirle cuentas por atreverse a desafiar la vida, una vida que merece ser vivida libre de violencia, por atreverse a desafiar nuestras muertes, nuestros cuerpos y nuestros saberes.

En la ficción empezamos a imaginar al patriarcado enfrentándose a una muerte poderosa, a una vida que merecía ser vivida hasta que la muerte lo quisiera, imaginamos después al patriarcado enfrentándose a una maternidad deseada y respetada que merece ser vivida sin violencia y así la lista ha ido creciendo.

Dándole un protagonismo cada vez más fuerte a la figura de la muerte en relación con la vida llega otra serie de cuestionamientos. Sabemos que el patriarcado no sólo ha expropiado nuestras vidas, debemos reconocer que ha sido tan osado que ha llegado a intervenir lo más sagrado, nuestras raíces y creencias originarias sintiéndose por encima de todo. El atrevimiento del patriarcado no tiene fin.

Surge una nueva inquietud, retomando la dualidad vida-muerte (entre otros textos que se pueden articular). En esta ocasión la pregunta se va enrumbando hacia el significado que tiene la muerte para nuestros pueblos originarios. Jamás será posible abarcar la cosmovisión de los distintos pueblos, será tan solo una intención para acercarme al significado de la dualidad vida-muerte desde la ancestralidad.

Recurro primero que todo al grupo de mujeres y aliadas de Talamanca liderado por María Suárez y la iniciativa INMAR Caribe de la que formo parte, tuve la suerte de compartir brevemente unas primeras reflexiones  y no parece ser una idea aislada.  

El significado de la muerte según otras cosmovisiones está vinculado con el significado de la vida, mientras que lo opuesto, es decir la escisión entre vida y muerte lleva consigo toda una carga histórica de poderes que nos colonizaron, de quienes ignoraron las raíces de otros saberes.  

El patriarcado se sostiene sobre discursos de poder destructivos que privilegian recursos económicos, los discursos moralistas de la iglesia católica y otras prácticas religiosas, ello ha impactado incluso lo que conocemos como la muerte, lo que para otras cosmovisiones se sigue percibiendo como continuación de la vida. Todo esto me hace pensar en la forma que han sido devaluados nuestros conocimientos encarnados, nuestras tradiciones y linaje de mujeres, así como las creencias de nuestros pueblos originarios

Los estudios feministas nos permiten comprender la construcción cultural y las categorías de desigualdad que hacen que persista la cofradía patriarcal, me gustaría surcar otras miradas. La idea no es encontrar respuestas, sino continuar cuestionando, señalar el patriarcado y preguntarle ¿Cómo te atreves a enfrentar la madre muerte?

En principio me interesa conocer los rituales para entender poco a poco, despacio pero profundo algunos rituales y representaciones de la muerte y la vida.

Para nuestros pueblos originarios y para antiguas culturas matriarcales el principio de dualidad no estaba presente.  La vida y la muerte, cuerpo y mente, masculino y femenino eran considerados partes de un todo.  ¿En qué momento se da esa especie de fragmentación desvalorizando una de las partes?

Quizá estas reflexiones puedan parecer algo confusas, pero me ayuda pensar que el patriarcado se ha atrevido demasiado y no puede colocarse por encima de la vida ni de la muerte. Como lo he expresado en otras ocasiones, no está por encima de nuestras cuerpas, a pesar de la extracción histórica.  Una forma de enfrentarlo es investigar cada vez más adentro de nuestra historia originaria.

[1] El proceso creativo al que hago referencia es la obra La Casa sin Bernarda dirigida por Luchi Pérez y Grettel Méndez que se estrenó el 2024.

[2] https://revistascientificas.us.es/index.php/pajaro_benin/article/view/25416. Artículo 1. Viajes imagínales. Nuestra muerte/la de ellas/la de todas. El douleo como escritura feminista a partir de una puesta en escena. https://dialecticaescenica.uanl.mx/index.php/revista/article/view/27. Artículo 2. Serie. ¿Cómo te atreves? La Maternidad no es la culpable.