Dra. Marcela Pérez Rodríguez, investigadora CICDE
Después del 1 de febrero del 2026, de manera pausada y cuidadosa analizo los resultados de las elecciones, sus tensiones e intento imaginar posibles escenarios a corto, mediano y largo plazo. Escenarios complejos y con realidades que podrían afectar de manera directa a las personas mayores de 65 años y sus cuidadores, en particular, a las mujeres. Aquellas mujeres que no pueden trabajar por su labor de cuido. Mujeres mayores que cuidan a personas adultas de edades avanzadas sin salario fijo, mujeres que habitan en la ciudad, en las zonas costeras, urbanas o rurales. Mujeres que trabajarán en tareas de cuido hasta que su cuerpo no dé más. Una señora mayor de 96 años expresó: “Hay que ser valiente para llegar a esta edad”. Son palabras sentidas, enérgicas, vividas. Son batallas individuales, silenciosas y transcendentes.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos, en el año 2025 proyecta que para el año 2050 el 24.9% de la población costarricense será adulta mayor. Por otra el Informe del Estado de la Nación señala que, en menos de 25 años, el número de personas mayores de 80 años se multiplicará por cuatro y en la actualidad y el Estado invierte cerca del 0.1 del PIB en servicios de cuidado y apoyo a esta población. Un dato lamentable, en particular si lo comparamos con los estándares promedio de los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) que es de un 3%. Esto quiere decir, que tanto las organizaciones gubernamentales como no gubernamentales orientadas a apoyar esta población tienen grandes retos y desafíos para mejorar la situación económica, social y cultural de esta población. Pero también, tienen un gran reto en el espacio político: fortalecer el sistema de cuidados en las distintas regiones y localidades del país. Para esto, requiere de programas y proyectos sostenibles a través del tiempo, con disponibilidad presupuestaria y, lo más importante recurso humanos especializados y calificados en los territorios. Por ejemplo, la Caja Costarricense del Seguro Social debe tener geriatras, enfermeras y asistentes especializadas en los Equipos Básicos de Atención Integral de Salud (EBAIS) y tener un equipo de atención domiciliar multidisciplinario y con atención permanente y efectiva. Otro ejemplo, es el temade movilidad para esta población específica. Se requiere que el Estado promueva el transporte gratuito (adaptado a esta población) a nivel local para que ésta pueda asistir a los Centros de Salud, Centros Diurnos o Grupos organizados formales o no formales que apoyan a las personas mayores. Este transporte, podría financiarse por medio de la Junta de Protección Social y las Municipalidades. Son dos ejemplos, que requieren inversión, voluntad política y una postura solidaria, humanitaria.
Costa Rica es uno de los países de América Latina que tiene instrumentos jurídicos que protegen a las personas Mayores. Desde la Constitución Política (1949), hasta leyes específicas como la Ley número 7935, Ley Integral para la Persona Mayor aprobada el 25 de octubre del 1999 y con varias reformas o ajustes. la Ley 9857, Ley que Penaliza el abandono de las Personas Adultas Mayores, aprobada el 15 de junio del 2020. Así como Ley No. 9394 del 8 de setiembre de 2016 y el Decreto Ejecutivo No. 39973 del 12 de octubre de 2016, en el que se ratifica la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, primer instrumento jurídico, vinculante para el Estado a nivel internacional. Ley que debemos cumplir.
Tenemos los instrumentos de protección. ¡Debemos fortalecer los sistemas de cuidados de este país! ¡Debemos con sentido de urgencia invertir en lo social!
Referencias Bibliográficas
Consejo Nacional de Rectore. https://estadonacion.or.cr/?informes=estado-de-la-nacion-2025. 2025. (último acceso: diciembre de 2025).
Instituto Nacional de Estadística y Censos . https://inec.cr/.(último acceso: enero de 2025.
Licda. Megan López La Touche
En 1992, los Simpson estrenaron el capítulo “Homero al bat”, uno de sus capítulos más recordados entre sus seguidores. En este capítulo el equipo de softball de la Planta Nuclear de Springfield llegaría a la final del campeonato y la jugaría contra sus enemigos de Shelbyville, sin embargo, el señor Burns tenía un as bajo la manga; traería a jugadores de la Major League Baseball (MLB) para asegurar la victoria.
Entre los jugadores que fueron seleccionados estaban Roger Clemens, Wade Boggs, Ken Griffey Jr., Steve Sax, Ozzie Smith, José Canseco, Darryl Strawberry , Mike Scioscia y el protagonista de este texto, Don Mattingly.
Sí usted llego hasta aquí debe estar haciendo dos cosas: buscando el capítulo en la plataforma de Disney + para verlo o preguntándose por qué un blog de un centro de ciencias sociales dedica un espacio para hablar de un episodio de los Simpson, pero ya lo van a descubrir.
Volvamos a quien inspiró este texto y se lleva la mayor parte de los chistes en el capítulo, Don Mattingly. Durante todo el episodio el señor Burns le exige a Mattingly que se corte las patillas y aun cortándose las patillas y rapándose media cabeza, Burns no queda satisfecho y decide cortar del equipo a Mattingly, pero a qué se refería con las patillas.
Mattingly jugó en el período de 1982 a 1995 con los New York Yankees, equipo que había implementado el “reglamento de apariencia” en 1973. Esta regla creada por el exdueño de los Yankees, George M. Steinbrenner, les prohibía a los jugadores, entrenadores y directivos utilizar el cabello por debajo del cuello y vello facial que no fuera el bigote (salvo por razones religiosa). En otras palabras, los Yankees se apropiaron del cuerpo del personal por más de 40 años, hasta que en febrero del 2025 el equipo hizo el anuncio de que esa ridícula regla quedaba ya sin efecto y que ya no era necesario afeitarse para pertenecer a los llamados “Bombarderos del Bronx.”
Así como Steinbrenner se apropió del cuerpo de quienes forman parte de los Yankees se asemeja a lo que el Ministerio de Educación Pública (MEP) quiere para este curso lectivo, dándole mayor foco de atención a cosas banales y no las situaciones que realmente necesitan ser atendidas.
Para este año, el MEP actualizó su lineamiento de presentación personal, convivencia y conducta, en donde llama la atención como ahora está prohibido el uso de maquillaje, piercings, vello facial, cabello y el que los alumnos puedan realizar tatuajes.
Existiendo tantos problemas por solucionar como los que tiene el MEP, como resolver nombramientos, mejorar la infraestructura en diferentes centros escolares, actualizar los programas educativos, tener programas de educación sexual, entre otros, deciden en que antes de solventar los problemas mencionados primero hay que hacer que todos los estudiantes se vean iguales.
Siempre se nos ha dicho que somos los dueños de nuestros cuerpos y que nadie debe opinar sobre ellos, pero con las medidas que tanto como los Yankees y el MEP implementan queda demostrado todo lo contrario.
A los (as) funcionarios (as) del Ministerio se les olvida que es través del cuerpo es por donde pasan las emocionas y que en la adolescencia los jóvenes están en búsqueda de su propia identidad y que utilizan su cuerpo para expresarse.
Burns nunca tuvo problemas con las patillas de Don Mattingly, el problema era su bigote y fue lo que constantemente le estuvo pidiendo que se afeitará.
Hoy, 34 años después de que se transmitiera el capítulo, estoy segura de que sí el equipo de la Planta Nuclear volviera a necesitar refuerzos Don Mattingly, con su bigote y patillas, ahora sí podría jugar ese juego que no puedo junto a Homero, Carl, Lenny y demás empleados.
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