M.Sc. Patricia Oliva Barboza.
Julio-2025
Línea de Investigación: Feminismos, Arte y Corporalidades.
CICDE

Fundadoras y miembras de la Asociación Transvida.
Llamarnos, referirnos y nombrarnos “nosotrans” es un acto político que nos agrupa (aunque sea por un rato) nos integra como cuerpos feminizados, sin borrar nuestras realidades y vivencias situadas, nos acerca en la lucha contra la violencia hetero-cis-patriarcal.
Varios hechos, celebraciones y acontecimientos me traen de vuelta esta palabra o expresión “nosotrans” que escuché por primera vez con las compañeras de la Asociación Transvida.1
El pasado mayo celebramos el 15 Aniversario del Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo CICDE bajo el título: “Desigualdades en Costa Rica: causas estructurales, efectos sobre los tejidos sociales y propuestas de TRANSformación”, con las siglasTRANS en mayúscula. ¿Cómo podemos interpretar lo “trans” ?, sugiero que, de muchas formas, pero hay una que lo atraviesa todo y es la transformación.
Por si fuera poco, el acto inaugural estuvo dedicado a Dayana Hernández co-fundadora de Transvida, luchadora por los derechos de las mujeres trans, amiga y co-investigadora, a quien se le entregó el Galardón Mariana Delgado.
Justo allí durante el acto inaugural, Camila Shumaher,escritora y amiga cercana a Daya, me vuelve a recordar esta palabra y el significado que tiene para quienes de alguna forma hemos sido parte de estas luchas.
Recién conmemoramos el mes del orgullo, que con todas sus controversias y contradicciones agrupa celebraciones y también manifestaciones que reivindican y visibilizan la diversidad. Todo ello me trans-toca me reitera las transformaciones en las que constantemente estamos todes, esa fluidez necesaria que puede ayudar a saltarnos las etiquetas y sortear los mandatos. ¿Qué tanto estamos todes en constante transición? Miguel Missé, sociólogo catalán muy reconocido como activista por los derechos trans, trae la palabra “reconciliación” para referirse a ese proceso interminable de amigarnos, de encontrarnos con y desde el propio cuerpo y de buscarnos entre nosotres:
“propone salir de nuestra burbuja endogámica y mirar de frente a los demás cuerpos que nos rodean que también viven estigmas y violencias. En definitiva, se trata de un impulso más para reconquistar nuestro cuerpo”2
Dayana y yo lo seguimos intentamos, empezamos hablando de lo que nos pasaba y siempre terminábamos en reflexiones más o menos parecidas: “es el patriarcado el foco común hacia donde deberíamos centrar las luchas”. Sí, es cierto que cada una tiene sus particularidades, cada una ha tenido y tiene sus propias protestas, pero si nos pensamos como cuerpos feminizados que han sido expropiados durante años por una masculinidad hegemónica, nos acercaremos cada vez más.
Nosotras, Daya yo nos encontramos en la danza, es tan sólo una posibilidad de encuentro entre muchas otras.
1 Organización de mujeres trans, cuenta con una trayectoria de más de 10 años en el trabajo de incidencia política, en calle y en espacios comunitarios donde se ubica la población trans. Alcanza también otras poblaciones, no únicamente las mujeres trans, sino que incluye acciones para poblaciones de todo el espectro trans, transgénero, transexual e inclusive personas intersexuales. Su ámbito de acción es mucho más amplio, y sus proyectos se enmarcan dentro del Fondo Mundial entre otros. Sus talleres de sensibilización en instituciones públicas, así como su vinculación con IMAS, INA, MEP. Forman parte de la REDLACTRANS una Red Internacional de mujeres trans en América Latina.
2 Missé, Miquel. 2018. A la conquista del cuerpo equivocado. España:Egales.
Fotografías: Patricia Oliva Barboza
Lic. Pablo Arturo Díaz González
El avance del uso de la inteligencia artificial (IA) ha comenzado a permear los procesos de producción y circulación del conocimiento. Herramientas como ChatGPT, Gemini, SciNote o Grammarly, están siendo incorporadas en diversas etapas de la elaboración de textos académicos y científicos: desde la redacción inicial hasta la edición de estilo y la revisión de la estructura de los textos. Ante este fenómeno se hace necesario analizar críticamente sus implicaciones.
En términos funcionales las IA pueden constituirse en herramientas valiosas para la mejora de la expresión escrita. Su capacidad para sugerir correcciones gramaticales, mejorar la claridad argumentativa y generar resúmenes automáticos puede favorecer la producción de textos. No obstante, es preciso señalar que dichas herramientas deben entenderse como apoyos y no como sustitutos del razonamiento crítico ni del juicio epistémico. El riesgo radica en la delegación de funciones cognitivas esenciales, lo cual puede afectar la calidad y profundidad del pensamiento científico, pues es importante recordar que la inteligencia humana, a diferencia de las IA, no se reduce a procesar texto, sino que está profundamente enraizada en la experiencia, la percepción y la interacción con el entorno.
El uso de IA en la redacción plantea interrogantes relevantes en torno a la autoría intelectual. ¿Deben estas herramientas ser reconocidas en la sección de métodos o en los agradecimientos? ¿Qué límites éticos y académicos se deben establecer ante la posibilidad de generar textos estructuralmente correctos pero carentes de sustancia? En un entorno en el que los criterios de evaluación priorizan la forma sobre el contenido, el uso de IA puede acentuar la simulación de calidad. Esto exige repensar las nociones de originalidad, autoría y responsabilidad académica en un nuevo contexto tecnológico.
Al igual que ocurre con el acceso a bases de datos, publicaciones científicas o sistemas de indexación, las herramientas avanzadas de IA están mediadas por barreras económicas, tecnológicas y lingüísticas. Esto puede reproducir, e incluso intensificar, las asimetrías existentes entre centros académicos del norte global y comunidades científicas de las demás regiones. En este sentido, la promesa de democratización que muchas veces acompaña el discurso tecnológico debe ser cuidadosamente examinada, ya que su apropiación efectiva no está garantizada en contextos con recursos más limitados.
A pesar de los riesgos mencionados, la IA también puede ofrecer oportunidades para consolidar iniciativas editoriales no comerciales y de acceso abierto. Revistas y editoriales académicas con pocos recursos podrían automatizar algunos procesos editoriales repetitivos, como la corrección de estilo, y concentrar sus esfuerzos en la evaluación de la calidad del contenido. Además, las herramientas de traducción asistida por IA podrían facilitar la circulación del conocimiento en diversos idiomas, contribuyendo así a una mayor internacionalización de las publicaciones y del conocimiento en general.
La incorporación de inteligencia artificial en la redacción científica plantea desafíos complejos que no pueden abordarse únicamente desde la eficiencia o la innovación técnica. Se requiere una reflexión crítica que considere las implicaciones éticas, políticas y epistémicas del uso de estas herramientas. Más que preguntar cómo incorporar la IA, es necesario preguntarnos el para qué y desde dónde se le integra. Su utilización, si bien inevitable, no debe reforzar los modelos hegemónicos, sino contribuir a la construcción de un ecosistema académico más equitativo, plural y centrado en la calidad intrínseca del conocimiento.
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